Gracias a una amplia oferta de talleres y actividades creativas, dejan a un lado la solemnidad y acercan el arte a los más pequeños
Yo no entré a un museo de chico. Recién de grande", dice el artista chaqueño Milo Lockett. La historia cambió porque ahora en el Museo de Arte de Tigre (MAT) pasaron por su muestra 4000 chicos durante las vacaciones de invierno. Y no sólo eso. Además de mirar sus 60 obras y 10 esculturas, participaron de talleres de pintura y collage textil. "Es interesante acercar a los chicos al arte. La idea es que trabajen en un formato libre, sin condiciones, como lo hacen habitualmente, desde la fantasía y la creatividad", continúa el artista. Preguntas, narraciones, obras de teatro, juegos, talleres y contenidos web son herramientas que los espacios culturales ponen a punto para estimular el acercamiento de los chicos al arte. Aunque se intensifican durante los recesos escolares, las actividades se prolongan todo el año y están formando un nuevo público que se siente en los museos como en su casa.